lunes, 15 de abril de 2013

Reportaje. ESPECIAL SEMANA SANTA 2013: Viernes Santo.


Muchos somos los pileños que tras dejar a nuestra Madre de Belén en su Ermita asistimos a la noche mágica de Sevilla, incluso hay quien participa vistiendo túnica nazarena o bajo las trabajaderas de alguna de las Hermandades más señeras de la ciudad. 

Y llegó el Viernes Santo. La madrugá nos dejó estampas inéditas debido, como no, a la aparición de la lluvia sobre las siete de la mañana. Ello nos hizo contemplar imágenes como la de la Esperanza de Triana entre grandes ovaciones y el clamor popular a pasó de lluvia cuando ésta arrecia, buscando rápidamente la Catedral sevillana, o la del Gran Poder acelerando su caminar a las claritas del día seguido por su Madre del Mayor Dolor o a la Esperanza Macarena entrando en el Salvador, algo insólito y su posterior regreso en pocas chicotás a su Basílica entre plásticos o el paso de la Sentencia y los dos de los Gitanos camino de la Anunciación, en cuyas naves hasta seis pasos pudimos contemplar juntos. 

Mañana de Viernes Santo, regreso a Pilas. El cansancio y la falta de sueño de muchos cofrades, no pudieron con la cita que cada pileño tenemos con la cita obligada  con la Santísima Virgen de la Soledad. Cristo yace muerto en su urna y la Soledad recibe el consuelo de sus hijos que la arropan en toda la mañana. 

Las puertas de Santa María la Mayor, sede canónica de la Real, Ilustre y Fervorosa Hermandad de Penitencia y Cofradía de Nazarenos del Santo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo, María Santísima en su Soledad, Dulce Nombre de Jesús y Beata Rafaela Ybarra, se abrieron de par en par para congregar a muchos pileños y foráneos que visitaron durante toda la jornada a los titulares de esta corporación dispuestos en sus pasos procesionales y a pesar de la lluvia, que no cesó durante gran parte de la mañana. 

Como es tradicional, se sucedieron las visitas oficiales de autoridades, Hermandades e instituciones, así como las respectivas ofrendas florales. En la mesa de recuerdos, a parte de las tradicionales fotografías y otros artículos de merchandising cofrade, este año se pudieron adquirir una dulce novedad. 


La Hermandad de la Soledad, sumándose a la nueva tendencia de repostería de diseño como ya lo hiciese la Borriquita con sus galletas o el Cautivo con sus nazarenos de azúcar, puso a la venta tras el éxito que obtuvieron durante el besamanos y besapiés a los titulares, unas galletas con la silueta del nazareno negro de la Hermandad  y otras con chocolate blanco simulando el escudo de la misma. El éxito y las delicias que suscitaron  en los pileños hizo que la existencia se agotara en a penas dos horas de abrirse la Parroquia.



A los nuevos medios para endulzar los días pasionistas en nuestro pueblo, no faltó la venta del típico hornazo de Resurrección, en una exquisita presentación en bandejas individuales y que por segundo año pusieron a la venta durante la jornada del Viernes Santo.



El Cristo del Descendimiento lucía en todo su esplendor tras la restauración a la que ha sido sometido por el restaurador D. Pedro Manzano Beltrán. La imagen aparecía dispuesto en su urna procesional, cuyo paso presentaba el principal estreno de la Cofradía para en este año; hablamos del dorado de parte  de los respiraderos laterales, por lo que quedaría aún por dorar los respiraderos traseros y la otra mitad de los laterales para dar por concluida la restauración del paso iniciada en 1995.



Un año más, cuatro jarras de lirios morados sirvieron como exorno floral para el paso del Cristo del Descendimiento. Nuevamente y por tercera vez en esta Semana Santa, el lirio se hizo protagonista en el exorno de otro de los pasos de nuestros Cristos; a excepción del paso del Cristo del Amor que lució claveles rosas, los pasos del Cautivo, Vera Cruz y Descendimiento lucieron la flor anteriormente mencionada y que ha venido a sustituir al tradicional clavel.


Por su parte, el paso de palio de la Santísima Virgen de la Soledad no presentó ninguna novedad este año, sólo la imagen de la Virgen estrenó en su pecho un broche con la M de María coronada, siendo un regalo de sus vestidores.


Como es tradicional, la Hermandad sorprende cada año con el exorno floral del paso de palio. De los tres palios pileños, el de la Soledad suele variar en estilo cada Semana Santa, no siguiendo una línea concreta, aunque sí destaca por ser su exorno el más exuberante con respecto al de los otros palios. Concretamente fue la azucena la flor que destacó en el exorno, apareciendo tanto en las jarras laterales y en las esquinas, este año menos profusas,  salteadas de siemprevivas blancas. En las jarritas delanteras, que este año fueron cuatro y no las seis tradicionales, pudimos ver rositas de pitiminí, junto a siempre vivas blancas y frecsias.



La Virgen, ataviada por su fiel D. Diego Colchero, lucía sus tradicionales prendas procesionales; manto bordado en oro sobre terciopelo negro de Lyon que fuese restaurado y enriquecido por el taller de Fernández y Enríquez en 2005, saya también sobre terciopelo negro bordada en oro en la primera mitad del siglo XX. La corona de la Virgen es de plata de ley  bañada en oro y realizada en el taller de orfebrería de Emilio Méndez en 2005.



No hay dos sin tres... por tercer año consecutivo la Hermandad de la Soledad tuvo que recurrir a la opción de suspender su Estación de Penitencia y este año sin demoras ni intentos fallidos. El líquido elemento se hizo presente desde antes de las nueve de la noche, aunque los soleanos de Pilas ya estaban concienciados desde la mañana  que los pronósticos no eran nada halagüeños y un año más, la lluvia impidió que el Santísimo Cristo del Descendimiento y su guapa Madre de la Soledad pasearan por las calles de Pilas.


Sin duda alguna, este trienio negro pasará a la historia de la Hermandad y de la Semana Santa de Pilas. Desconocemos precedente alguno y es que la inclemencias meteorológicas se han apegado de tal forma a la jornada del Viernes Santo que ha desencadenado que la Junta comandada por Bermudo Parra, en sus casi cuatro años de mandato, sólo en una ocasión haya podido sacar la Cofradía a la calle (2010), resaltando también el intento fallido del pasado año.



Las puertas se abrieron a las nueve de la noche con los pasos colocados en sus lugares habituales. En esta ocasión, la Junta de Gobierno acordó que la Banda de Música "Manuel Garín" proveniente de Linares (Jaén), interpretase unas marchas en el interior del templo. Se daba la circunstancia que hubiera sido la primera vez que esta banda hubiese acompañado a la Santísima Virgen de la Soledad tras la marcha de la Sociedad Filarmónica de Pilas después de casi treinta años.



Multitud de pileños se dieron cita para acompañar a las imágenes en estos duros momentos, donde las ilusiones y el trabajo de todo un año con las miras puestas en la salida procesional se truncan debido a las inclemencias del tiempo.



Nosotros, un año más, mostramos nuestro apoyo a la Junta de Gobierno de la Hermandad de la Soledad por la decisión tomada y animamos a que sigan desarrollando su labor al frente de esta señera institución pileña.


Texto. Víctor M. Mudarra Fuentes. 
Fotos. Juan Jesús y Joaquín Mudarra Fuentes y Manuel Rodríguez. 

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